Preambulo

Considerando que el reconocimiento de la dignidad y de la diversidad de las formas y los entes, de los cuales hace parte el agua como sujeto, constituye el fundamento de la vida, de la justicia y de la libertad, así como el reconocimiento de sus derechos iguales e inalienables;

Considerando que el desconocimiento y el desprecio de los derechos del agua ha comportado actos de barbaries ecológicas e históricas, y que un ambiente en el que todos los entes puedan gozar de libertad de acción y desarrollo y puedan liberarse de abuso de cualquier tipo es la mayor aspiración ecológica;

Considerando que es indispensable que los derechos del agua sean protegidos a través de normas metafísicas, si se quiere evitar que la humanidad continúe abusando de aquello que considera un objeto, cuando en realidad el agua es un sujeto: no es simplemente materia, es una entidad autónoma, cuyo actuar y manifestación son independientes de la existencia y el actuar humanos;

Considerando que es indispensable que los derechos del agua sean protegidos a través de normas metafísicas, si se quiere evitar que la humanidad continúe abusando de aquello que define objeto, cuando en realidad el agua es un sujeto de vida autónoma;

Considerando que es indispensable promover el desarrollo de relaciones ecológicas entre los humanos, la sociedad, y las naciones que hoy hacen uso arbitrario del agua, la cual debería, por el contrario, hacer parte de una relación simétrica con el humano;

Considerando que toda la vida y el ambiente dependen de, sacan provecho de, e interactúan con el agua;

Considerando que la ciencia y la filosofía han reafirmado su fe en el ambiente para el mantenimiento de los derechos existenciales fundamentales, en la dignidad y en el valor de la naturaleza misma, en la igualdad de los derechos de todas las formas y los entes, y han decidido promover el progreso y una mejor calidad de vida en una mayor libertad y equilibrio entre los mismos;

Considerando que los humanos, identificados como los principales culpables de esta privación de los derechos, se han comprometido a perseguir, en cooperación y en negociación con la naturaleza misma, y con el no-humano, el respeto y la vigilancia universal de los derechos del agua y de las libertades fundamentales para todos los entes;

Considerado que una concepción común de estos derechos y de esta libertad es de vital importancia para la plena realización de los compromisos con respecto a todos los entes involucrados;


Versión en español por: Janis Patiño